La parabólica

En el último post conté que la Sofía se estaba quedando en la casa un macho para que hicieran bebés. Pues, no resultó y como 2 semanas después la cabeza empezó a botar una especie de coágulos de sangre por su chonflita, la llevé al veterinario y resultó que tenía un infección en el útero (Piometra) y había que operarla de urgencia, porque mientras más esperaba mayor riesgo de septicemia.

La llevé el viernes en la tarde y tuve que dejarla para que la operaran, la pasé a buscar al día siguiente (más encima ese día iba a ir a primavera fauna y obviamente no fuí, ni pude re-vender la entrada).

Mi pobre Sofía estuvo usando el cono por 15 días, tomando analgésicos y antibióticos, además de que le tenía que hacer curaciones 4 veces a día; y como soy matea, se las hacía sagradamente cada 6 horas, aunque significara algunas veces despertarme a las 6 am. y después seguir durmiendo.

Menos mal que justo estaba mi hermana en Santiago, porque cuando recién llegó la cabeza a la casa estaba todavía media cachando nada por la anestesia y obviamente odiando el cono… entonces me complicaba salir de la casa a la farmacia (a comprar los remedios y variados implementos necesarios para las curaciones) y dejar a la Sofía sola… en fin, como buena hermana mayor me compró todas las cosas necesarias mientras yo podía quedarme en la casa acompañando a la enfermita.

Tuve que hacerle una dieta especial, adivinar cada vez que quería tomar agua para darle (por el cono)… Más lo que sufrí, ni me imagino las peripecias de las madres solteras. Un altar para ellas.

En fin, ahora ya está bien… ya no tiene útero ni ovarios, sólo le pongo el cono cuando salgo, definitivamente no se le infectó la herida (gracias a mis psicópatas cuidados) y el próximo sábado le sacan los puntos. El equilibrio se ha restaurado en la morada Chung.

Lo vacío a llenarlo con comida

Tengo el nido terrible vacío. ¿Por qué? Porque Sofía desde el martes que se está quedando en la casa de un beagle macho con quién se supone va a procrear (hasta ayer no pasaba naca la pirinaca)… entonces me siento soola, soola, soola ♪
Así que… a comer se ha dicho.

Hoy hice budín de zapallo, ensalada de betarraga y ensalada de rabanitos… suena sano, pues lo es. El problema es que me lo comí todo. TODO (osea no toodo el budín, pero sí todo el resto)

Provesho

¿Qué almorzaron hoy?

Lo primero: sé que mis porciones son tamaño prehistórico.

Hoy almorcé pavo con una “salsa” de champiñones, papas al romero y espárragos asados ¿Por qué? Simple.

El otro día fui al supermercado y los filetes de pavo sopraval (esos que vienen sazonados) estaban en oferta, así que compré una bandeja de finas hierbas, tenía espárragos medios arrugados ya en el refrigerador, una bandeja de champiñones sospechosamente café/babosa y papas que les estaban saliendo brotes. Voilá! tenemos almuerzo.

La salsa de champiñones no la quise hacer con crema, porque quiero cuidar la línea -jajajaja- y no tenía vino blanco, entonces usé el mismo líquido que sueltan los champiñones, cebollín y ajo picado fino y le agregué la mitad de un tomate que me sobró anoche de un sandwich de atún (que ayudó a soltar más líquido).

Las papas al romero son un favorito en mi corazón, son rápidas, ricas y baratas. La rapidez tiene que ver con un secreto que mi buena amiga Andrea Ríos alguna vez compartió conmigo sobre la cocción de las papas. Pelar las papas, cortarlas en la forma deseada (en esta ocasión, rodajas) meterlas dentro de una bolsa limpia, sazonar (en este caso, sal, romero, orégano y aceite de oliva) cerrar la bolsa, agitar para que todas las papas queden con saborcito, hacer hoyos con un tenedor a la bolsa y meter al microondas, hasta que estén blandas. Bacán, cierto?

Una vez que las papas se sientan blandas (no totalmente cocidas) meterlas en una fuente para el horno, volver a sazonar y ser generoso con el aceite de oliva. Al horno, hasta que estén doradas … y listas… obvio.

Los espárragos los iba a hacer como siempre no más, cocidos y con limón, pero me di cuenta que tenía el agua cortada por arreglos en la bomba del edificio. Así que los hice asados y quedaron exquisitos. En una fuente para el horno puse los espárragos, sazoné con sal, pimienta, juego de limón y aceite de oliva. Al horno. Hasta que estén verdecitos y cocidos, pero no blandos, deben estar crocantes aún al morder. (No sé cuánto tiempo estuvieron en el horno, ni tampoco la temperatura, porque estaba viendo a Luli en Intrusos)

El resultado fue un opíparo almuerzo, no tan sano, pero exquisito.

Y uds. ¿Qué almorzaron?

Almuerzo con mi Orti

En el Valle de Elqui, febrero 2011

Hoy me junté a almorzar con mi mejor amiga Andrea Ortega, Orti pa las amigas, fuimos a un restorán que tiene comida china de verdad y desayuno chino, pero se me olvidó llevar la cámara… pero igual para más información del lugar y algunas fotos de la comida acá,  en mi  blog de datos picaspicas.wordpress.com

Saludos! Y uds, ¿Qué almorzaron hoy?

¿Qué almorzaron hoy?

Los días han estado raros en Santiago, ha hecho frío. Tuve que sacar del fondo del clóset un abrigo negro calentito y un pijama manga larga.

Pero no todo es malo, pude aprovechar de hacer almuerzo de invierno… como por ejemplo garbanzos. Sé que a mucha gente no le gustan las legumbres y entre ellas los garbanzos nos son lo más popular. Pero es gente que no sabe. Los garbanzos son bacanes y no sólo en su formato normal, todo es rico, como por ejemplo el hummus, falafel y las hamburguesas vegetarianas.

Así que… a comer legumbres se ha dicho!

Sofía, la celosa.

Alguien te mira

La Sofía empezó nuevamente su celo, por lo tanto un nuevo intento por cruzarla. Después de una ardua búsqueda nos quedamos con 2 pretendientes, ninguno de ellos pobre, viejo o malnutrido (cagaste sofía). En la semana tengo que llevarla para que hagan sweet sweet love. 

El hecho que ande en celo significa muchas cosas; como que parezco loca trapeando detrás de ella (tengo piso flotante blanco)… ya no puede dormir conmigo, entonces ahora duerme encima de la frazada que está cubierta por un súper forro anti wácala, que a su vez está cubierto por la frazada de la Sofía. Es que la doña no puede dormir si no está tapada, por ejemplo cuando acampamos se mete a mi saco para dormir… es súper cómodo, pero por lo menos es calentito.

Además de la nueva situación nocturna que llevamos en la casa cada vez que está en celo, ella se pone (más) floja, (más) dormilona y ultra mega cariñosa. Me gusta la Sofía sanguinolienta, si no fuera por la parte sanguinolienta.

Ah! Y lo otro, la doña tirita. Tirita mucho. Le pongo chalecos, y se los saca. Me mira con cara de pena y tirita. Nunca he sabido si exagera o no, pero lo único que logra es que le ponga su frazada de polar encima.